Resulta que unos investigadores de Maryland, EEUU, habían colocado un transmisor GPS a un grupo de tortugas ( por la foto yo diría que son Terrapenes) para la labor científica que estuviesen realizando. Total que vieron que una de sus tortugas se detenían insistentemente en un mismo área de los campos donde vivían. Alarmados, los científicos fueron a buscarla temiendo que estuviese atrapada o algo peor...
"Eee.... Estooo.... ¡Pero que bien huele aquíiiii!"
Y cual fue su sorpresa cuando se encontraros que la tortuga en cuestión, era asidua de un campo de marihuana, cultivado por un chaval de 19 años con la sana intención de ponerse hasta el ojarasco y más allá. Isiah Johnson ( el lechón aspirante a narco ) debió pensar que entre tanto matojo, unos cuantos campos de maría pasarían desapercibidos... pero no contaba con los refinados gustos de nuestra intrépida tortuga.
Actualmente Isiah permanece bajo arresto a la espera de su sentencia. Nuestra tortuga antidrogas fue nuevamente liberada y sigue vagando por los bosques de Maryland… quien sabe lo que encontrará ahora?